Aumento de Pecho

La Mamoplastia de Aumento o Plastia Mamaria de Aumento (Aumento de Pecho) es la intervención que se lleva a cabo para aportar volumen a un pecho insuficientemente desarrollado.

 

El propósito de esta intervención es lograr un aumento del tamaño del pecho que guarde relación con su talla, con su constitución y esté de acuerdo con sus deseos. El objetivo primordial es que a través de la mejoría estética Ud. se sienta mejor y más segura de sí misma.

Las mujeres que se someten a intervenciones de aumento del volumen mamario por motivos estéticos lo hacen a pesar de la ambivalencia de la sociedad hacia un procedimiento que muchas personas consideran un riesgo frívolo e innecesario.http://www.dreamstime.com/stock-photos-beautiful-woman-s-breast-image22332293 Y sin embargo, esas mujeres sienten una necesidad personal de aumentar su pecho tan profundamente arraigada, que a veces ni sus médicos ni las personas más allegadas consiguen apreciar el impacto que esto tiene sobre su sentido de unidad corporal y sobre su autoestima. Sólo aquellas otras mujeres que comparten esta necesidad pueden comprender verdaderamente la significativa mejoría de calidad de vida que la plastia mamaria de aumento puede lograr. La región mamaria tiene una importancia relevante en la mujer. El significado emocional de la mama se debe a que no sólo simboliza el papel de madre y los sentimientos maternales asociados, sino que representa además una región destacada de la sexualidad femenina, región clave del atractivo sexual. Por ello, una falta de volumen mamario puede tener una gran influencia en la imagen corporal y en la propia estima. A todo esto se debe que la plastia mamaria de aumento haya alcanzado una prevalencia muy significativa entre las operaciones de cirugía estética. De hecho, se calcula que entre 4 y 5 millones de mujeres son portadoras de prótesis mamarias en el mundo.

Además del motivo constitucional habitual que se suele ver en pacientes jóvenes, la falta de volumen mamario puede también deberse a una involución de la glándula después de embarazos o de la menopausia con la correspondiente añoranza de la situación previa. Aún habiendo cumplido ya su papel maternal, se echa en falta su cometido como órgano de atractividad sexual.

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¿Cuándo está indicada una intervención de plastia mamaria de aumento?

La edad no es un factor determinante siempre que el pequeño tamaño del pecho le preocupe desde hace algún tiempo. Dada la posibilidad de un desarrollo mamario tardío, se aconseja no realizar la intervención antes de los 18 años, edad en que además, la mayor estabilidad emocional permite tomar esta decisión con mayor seguridad. Aumento de mamasEsta intervención puede mejorar su aspecto y aumentar la confianza en sí misma, pero puede no corresponder a sus expectativas ideales ni modificar sus relaciones con los demás. Las mejores candidatos a este tipo de cirugía son pacientes que están buscando obtener una mejoría de su aspecto, no alcanzar la perfección. Antes de decidirse a operarse, considere cuidadosamente cuales son sus expectativas y discútalas con nosotros.

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¿Cómo se consigue aumentar el tamaño del pecho?

La única forma de conseguir un aumento permanente del tamaño del pecho es mediante la introducción quirúrgica de “prótesis” o “implantes”. Se trata de bolsas de silicona vulcanizada de grado médico (de muy alta pureza), llenas bien de suero salino (agua destilada con cloruro de sodio) o de gel de silicona de alta viscosidad. La silicona vulcanizada es un material inerte, bien tolerado por el cuerpo, que puede reemplazar tejidos de diferente consistencia. Es fácilmente manejable y esterilizable y causa una escasa reacción a cuerpo extraño. Este producto se utiliza para recubrir marcapasos, para fabricar prótesis articulares, válvulas de tratamiento de hidrocefalia, implantes peneanos y testiculares, prótesis de oído, etc. Aún más, la silicona se encuentra en muchos medicamentos que se administran libremente, incluso a bebés (Aero-Red®, Alucol Silicona®, Enterosilicona®, Acidión®, Aligest®, por nombrar algunos). Se utiliza también profusamente en sprays para el cabello, comidas elaboradas, cremas y cosméticos. Sin embargo, la introducción de cualquier implante hace que el organismo genere una envoltura aislante de tejido conjuntivo que recibe el nombre de cápsula. Cuando se implanta un material biocompatible, el organismo no trata de eliminarlo como un cuerpo extraño y se limita a aislarlo, encapsulándolo con ese tejido.

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¿Hay que tener alguna precaución especial antes de la intervención?

Antes de la operación le serán realizados diversos análisis para evaluar su estado físico general y la conveniencia de someterse a una intervención quirúrgica. Además, se pueden añadir análisis especiales para descartar una posibilidad de sufrir enfermedades autoinmunes. Deberá rellenar un cuestionario médico en que se tratan de detectar problemas de tipo inmunológico y reumatológico, cuya relación con las prótesis mamarias nunca se ha demostrado, pero que continúa bajo estudio. En pacientes con una historia previa de patología mamaria, puede estar indicado realizar una mamografía. Al menos 15 días antes de la intervención debe abstenerse de tomar preparados que contengan ácido acetilsalicílico o salicilatos (Aspirina® o sus derivados), antiinflamatorios, preparados que contengan Vitamina E o aceite de Onagra, ya que pueden favorecer el sangramiento quirúrgico y la formación de hematomas postoperatorios. Si desea tomar algún analgésico, antitérmico, antiinflamatorio o anticatarral, consúltenos antes de hacerlo. Si está tomando alguna medicación, debe informarnos sobre ello. El día que se le haya señalado para la intervención, deberá acudir en ayunas, es decir, sin haber tomado ningún alimento -ni siquiera agua-, desde al menos 6-8 horas antes de la intervención. No debe aplicarse lociones o cremas de belleza, facial ni corporal, maquillaje, lápiz de labios y ojos, así como laca de uñas: lleve las uñas sin pintar. Al hospital debe llevar sus útiles de aseo personal, un camisón o un pijama, una bata y zapatillas. Dúchese antes de ir y no se aplique ningún tipo de crema, aceite o maquillaje, facial ni corporal. Se le recomienda abstenerse de fumar o reducirlo al mínimo durante los quince días previos a la intervención, aunque lo ideal es dejar de fumar completamente al menos un mes antes de la operación. Durante las primeras curas se le colocará un sujetador de tipo deportivo, cuyo tipo se le indicará para que lo adquiera previamente.

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¿Influye el momento menstrual en la intervención?

Durante los tres o cuatro días que anteceden a la menstruación y mientras ésta dura, el pecho se ingurgita, se produce una dilatación venosa y las mamas suelen estar más tensas. Al iniciarse la regla, el pecho comienza el retorno a la normalidad. Aunque no es un factor determinante, es preferible evitar esos días en la programación de la fecha operatoria, si fuera posible.

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¿Dónde quedan colocadas las prótesis?

Esencialmente, la colocación puede realizarse de dos formas distintas:

  • a): Entre la glándula mamaria y el músculo pectoral (colocación submamaria o suprapectoral – a la izquierda, en el dibujo)
  • b): Debajo de este músculo, sobre la pared costal (colocación retropectoral – a la derecha, en el dibujo).

En el primer caso puede conseguirse tal vez una forma mamaria más aproximada a un pecho ideal, pero con un riesgo habitualmente mayor de sufrir una retracción capsular. En el segundo, el riesgo de retracción sería menor. Con la colocación retropectoral se puede producir una moderada atrofia del músculo pectoral suprayacente, por lo general no apreciable clínicamente. Siempre son esenciales una asepsia y esterilidad especialmente rigurosas, una técnica cuidadosa y lo menos traumática posible y una minuciosa coagulación de los vasos sangrantes.

Recientemente, se ha detectado que en pacientes deportistas, con buena actividad física y adecuada cobertura cutánea, se puede recurrir a la implantación por delante del músculo, con cifras de retracción capsular similares a las que se obtienen con la implantación retropectoral.

En cuanto a las vías de inserción, las más frecuentes son la vía submamaria (incisión en el surco bajo la mama), la periareolar (incisión en el límite inferior o superior de la areola con la piel mamaria circundante) y la vía axilar (incisión en la axila, alejada de la mama). Habitualmente preferimos utilizar la vía periareolar. De esta manera, la cicatriz queda en la zona de transición entre la piel más clara de la mama y la oscura de la areola, disimulándose mejor. Por esta vía se puede conseguir además una visualización directa de la cavidad, lo que permite coagular los pequeños vasos sanguíneos sangrantes, reduciendo así la posibilidad de retracción capsular.

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¿Qué complicaciones pueden ocurrir?

Normalmente, el organismo reacciona ante cualquier objeto implantado, como puede ser un marcapasos, una válvula cardíaca o una prótesis de mama, por mencionar sólo algunos ejemplos. Una de las complicaciones más frecuentes en los aumentos de mama es la retracción capsular. Esto es un engrosamiento y retracción de la cápsula que el organismo ha creado para aislar la prótesis. La retracción comprime el implante y aumenta la presión de su contenido; con ello produce una mayor sensación de firmeza de la mama. La reducción consiguiente del tamaño de la cavidad puede ocasionar pliegues del implante, en algunas ocasiones palpables o incluso visibles. La retracción capsular puede ser asimétrica, afectando más un lado que el otro, o forzando la prótesis a desplazarse de su colocación correcta, produciendo alteraciones de la forma mamaria y/o asimetría. Los motivos auténticos de la retracción capsular no se conocen aún bien, pero se cree que pueden influir en la incidencia de esta complicación multitud de factores, como una tendencia individual, pequeños sangramientos, infecciones asintomáticas por gérmenes habituales de la superficie cutánea, el hábito de fumar, tendencia a la cicatrización hipertrófica o queloidea, etc. Con objeto de contrarrestar esta complicación se han desarrollado durante los últimos 30 años numerosos y diferentes tipos de prótesis y también distintas vías de introducción e implantación de las mismas, así como diversas medidas de protección, principalmente antibiótica, y tratamientos para reducir el grosor de la cápsula en formación o para asegurar una cavidad suficientemente amplia. Cuando ocurre, normalmente lo hace en los primeros meses del postoperatorio, pero en excepcionales circunstancias puede suceder al cabo de años.

  • En ocasiones se puede producir una disminución o pérdida de la sensibilidad de areolas, pezones y áreas mamarias circundantes. Cuando ocurre, habitualmente es transitorio, pero en alguna paciente puede haber una alteración permanente. Ocasionalmente hay un aumento temporal de la sensibilidad, producida por el roce de la areola y el pezón con la ropa, debido a la mayor proyección de la mama.
  • En la colocación retropectoral de prótesis (detrás del músculo pectoral mayor), la cicatriz puede tender a adherirse al músculo. Esto depende de la forma de cicatrización personal y puede producir una tracción de la cicatriz hacia adentro al contraer el pectoral. Si ocurriera, normalmente puede mejorarse esta tracción mediante la aplicación continuada de masajes de desplazamiento cutáneo, a fin de elongar la estructura fibrosa de la cicatriz. Sin embargo, no siempre es posible una corrección completa.
  • En algunas pacientes, a pesar de una sutura meticulosa, puede haber una cicatriz de mala calidad, (engrosada y/o abultada). Esto depende del tipo de cicatrización individual. El cirujano es responsable de realizar una sutura cuidadosa, pero no de la cicatriz en sí. Si ocurriera, se pueden tomar algunas medidas para intentar reducir su visibilidad.
  • Aunque se haga todo lo posible para que sean lo menos conspicuas que se pueda, las cicatrices son un resultado inevitable de la cirugía. En la mayoría de los casos palidecerán gradualmente en los próximos meses y serán poco apreciables, pero es imposible garantizar su calidad en una paciente concreta.

Las mencionadas anteriormente son las complicaciones más frecuentes en este tipo de intervenciones. Ocurren en contados casos, salvo la retracción capsular, cuya incidencia oscila del 2% al 15%, dependiendo de la colocación (retro o suprapectoral), de la tendencia individual, de la marca de las prótesis, del tipo de relleno, etc. Sin embargo, debe recordar que aunque las prótesis son en principio implantes duraderos, su duración será siempre limitada y eventualmente habrá que sustituirlas o retirarlas. Adicionalmente, y aunque la media de duración de prótesis mamarias sea prolongada, la variabilidad individual es tan grande que la duración en un caso concreto resulta impredecible de antemano. Puede Ud. tener la fortuna de mantener sus prótesis intactas durante treinta años, pero también podría sufrir la decepción de una ruptura a los pocos meses de la implantación.

Existen también complicaciones inherentes a toda intervención quirúrgica. La hemorragia sigue siendo un riesgo en el postoperatorio inmediato, a pesar de la hemostasia meticulosa y el uso de drenajes. Este riesgo es mayor en la colocación retropectoral de las prótesis. Otras complicaciones posibles son las alteraciones de la sensibilidad local, los hematomas (acúmulos de sangre líquida), seromas (acúmulos de suero sanguíneo), extrusión de las prótesis, intolerancia a los materiales de sutura e infecciones.
Cualquier complicación podría requerir procedimientos quirúrgicos adicionales. Además, cuando se requiere una nueva intervención, el riesgo estadístico de sufrir nuevas complicaciones es mayor en reintervenciones que en la cirugía primaria.

Algunas complicaciones adicionales de esta intervención, ya menos frecuentes, pero que merecen mencionarse son, entre otras:

  • Sufrimiento y ruptura de la piel causada por la presión del implante y por la delgadez de la capa de piel que lo cubre. Esto, de por sí ya infrecuente, es algo más raro en la implantación retropectoral. En caso de ocurrir, será necesario retirar el implante.
  • Se pueden formar calcificaciones en la cápsula que forma el organismo alrededor del implante. Este hallazgo poco frecuente habitualmente se combina con una retracción capsular. Las calcificaciones pueden producir imágenes opacas en una mamografía que podrían dificultar un diagnóstico radiológico adecuado. En raras ocasiones, las láminas de calcio podrían llegar a perforar el implante.
  • Los implantes rellenos de suero salino podrían desarrollar un poro y deshincharse. Esta complicación, relativamente frecuente en el pasado con este tipo de implantes, se estima como poco probable a corto plazo con las prótesis modernas. Las mejores casas fabricantes dan una cifra de unos 10-15 años de vida media. La rotura de una prótesis de suero salino se evidencia habitualmente por la pérdida rápida de volumen del pecho. En caso de que ocurriera, es preciso reemplazar la prótesis si se desea restaurar el volumen, aunque no haya una repercusión de índole médica.
  • Cuando se utilizan implantes rellenos de gel de silicona, la ruptura, aunque no ocasione necesariamente la pérdida de volumen del pecho es un motivo médico para retirar y sustituir el implante. Pueden darse dos situaciones: a) Rotura del implante con conservación de la cápsula (rotura “intracapsular”). En este caso, la situación podría pasar inadvertida. b) Rotura del implante con rotura de la cápsula que la rodea (rotura “extracapsular”). En esta situación, el gel de silicona sale de la cavidad e infiltra los tejidos circundantes, pudiendo también migrar en el organismo. La forma y la firmeza de la mama pueden cambiar. – Ambas situaciones pueden precisar de una intervención para retirar o sustituir las prótesis. En algunas ocasiones, puede ser imposible retirar el gel de silicona que infiltra el tejido.
  • En los implantes rellenos de gel hay una migración permanente, mínima pero detectable, de partículas de gel a través de la barrera que supone la envoltura del implante. Este “exudado” de gel, que podría hipotéticamente incrementar el riesgo de enfermedades autoinmunes, es mínimo en las prótesis de múltiple envoltura (multilaminadas), que son las únicas autorizadas actualmente por las autoridades sanitarias en España.
  • Neumotórax. Al estar trabajando cerca de las costillas, podría producirse una lesión de la pared costal y la pleura con entrada de aire en la cavidad torácica, lo que se llama neumotórax. Puede requerir la colocación de un drenaje para extraer el aire durante unas horas. Esta complicación es más frecuente en la colocación retropectoral (detrás del músculo pectoral) de los implantes.
  •  Enfermedades del sistema inmunitario y alteraciones desconocidas: En la última década, la comunidad médica ha encontrado una relación entre la silicona y una respuesta anómala del sistema inmune que puede llegar a provocar enfermedades reumatológicas englobadas en el llamado “Síndrome ASIA” (Síndrome Autoinmune/Autoinflamatorio Inducido por Adyuvantes). Sus manifestaciones clínicas suelen relacionarse con el sistema musculoesquelético, piel, sistema nervioso y sistema inmune. La silicona se encuentra en diversos dispositivos médicos ampliamente utilizados entre los que se encuentran los implantes mamarios (También en válvulas cardiacas, prótesis testiculares, lentes intraoculares, implantes de articulaciones, …) El riesgo de desarrollar este síndrome en una mujer portadora de implantes de silicona es bajo, pero no inexistente. Podría existir en algunas pacientes una predisposición genética para el desarrollo de la enfermedad. En caso de desarrollar esta patología podría estar indicado la retirada del implante de silicona, pudiendo ser necesario algún tratamiento complementario en función de las características y estadio del cuadro clínico.
  • Algunas mujeres portadoras de implantes mamarios han referido síntomas similares a los de enfermedades conocidas del sistema inmunitario, tales como lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, esclerodermia y otras condiciones artríticas. Estos síntomas incluyen dolor o inflamación articular, fiebre, fatiga, problemas tiroideos, dolor mamario y dolores musculoesqueléticos. Se ha publicado en la literatura médica una relación entre la silicona de los implantes y alteraciones del tejido conectivo. Hasta la fecha no hay evidencia científica de que las mujeres portadoras de prótesis de gel de silicona o de suero tengan mayor riesgo de desarrollar estas enfermedades, pero la posibilidad no puede ser excluida. Si se estableciera una relación causal, el riesgo teórico de enfermedad inmune o desconocida sería bajo. Los efectos de los implantes mamarios en individuos con alteraciones preexistentes del tejido conectivo son desconocidos.
  •  Degradación de los implantes mamarios. Es posible que pequeños fragmentos del material del implante puedan separarse de la superficie del mismo. No se conoce la significación de este
    hecho
    .
  • A diferencia de las prótesis de gel de silicona, los implantes de suero contienen agua salada. Ningún riesgo relacionado con el gel de silicona podría ser asociado a las prótesis de suero. Sin embargo, tanto unos como otros implantes tienen una cubierta de elastómero de silicona. Sería posible un aumento del riesgo de enfermedad autoinmune incluso con las prótesis de suero. No existen pruebas de laboratorio fiables para determinar anticuerpos para la silicona. No se ha probado que exista relación entre anticuerpos para la silicona y enfermedades en mujeres con prótesis mamarias. De momento, no hay datos suficientes para establecer que en pacientes que desarrollan una enfermedad autoinmune sea beneficioso para su salud retirar los implantes y su cápsula cicatricial, alterando la enfermedad autoinmune o previniendo su potencial desarrollo.
  • Las prótesis se pueden desplazar de su localización original, produciendo una situación anómala, unilateral o bilateral, con o sin asimetría. Cuando ocurre un desplazamiento temprano, lo más usual es que se desplacen en sentido superior, pero pueden existir desplazamientos en otros sentidos. La aplicación correcta de los masajes juega un papel primordial en la prevención de esta complicación. Los desplazamientos tardíos son más raros, y suelen ocurrir en sentido inferior y lateral. Un desplazamiento podría requerir cirugía adicional y tender a recurrir.
  • En pacientes delgadas o con piel fina, los pliegues que forme la prótesis pudieran ser detectables desde el exterior (“rippling”). En otras ocasiones las esquinas de los pliegues pudieran percibirse al tacto o incluso visualmente si la piel es fina. Este riesgo es algo mayor en la implantación delante del músculo pectoral y con el uso de prótesis de suero o de superficie rugosa.
  • En algunas ocasiones se pueden formar estructuras en forma de cordón/es que van desde el surco submamario hacia el abdomen. Su causa es la inflamación de venas de esa zona. Normalmente son auto-limitadas y suelen curar sin secuelas. Este fenómeno se conoce como “Síndrome de Mondor”.
  • Las incisiones necesarias para realizar la intervención, así como el despegamiento de tejidos que se requiere para crear la cavidad de alojamiento de las prótesis pueden producir alteraciones en la sensibilidad y respuesta sexual de areolas y pezones. Estas alteraciones, de producirse, pueden ser temporales o permanentes.
  • En algunas pacientes se podrían producir depósitos de calcio que pudieran dar lugar a dudas sobre la existencia de un posible cáncer de mama. Esto podría requerir biopsias o incluso la retirada del implante para descartar o confirmar esta enfermedad.
  • En pacientes que realizan actividades que conlleven traumatismos importantes en la región mamaria, existe siempre un riesgo potencial de ruptura de las prótesis.
  • Las cicatrices alrededor de la areola mamaria pueden ocasionalmente producir alteraciones en la pigmentación de la piel areolar.
  • Las prótesis mamarias son implantes de larga duración, pero nunca deben considerarse como permanentes. Aunque existan en la actualidad implantes mamarios que llevan más de treinta años colocados, son productos sujetos a fatiga de materiales y degradación, como todos los implantes en el organismo. Con el paso del tiempo, se deteriorarán y deberán reemplazarse por otras nuevas o retirarse.
  • La estimulación mamaria producida por la cirugía podría estimular la producción de leche. En los raros casos en que se produce, suele cesar espontáneamente pero podría requerir tratamiento médico para detenerla. Excepcionalmente, podría ser necesaria la extracción de las prótesis.
  • El uso de implantes de tamaño elevado aumenta el riesgo de sufrir complicaciones.

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¿Qué tipos de implantes se pueden utilizar?

En términos muy generales, las prótesis de mama autorizadas son actualmente de dos tipos: rellenas de suero salino o de gel de silicona. (La envoltura es de silicona vulcanizada en todos los casos y puede ser lisa o rugosa [texturada]).

En Enero de 1992, la FDA (Food and Drug Administration) norteamericana suspendió cautelarmente la autorización para la implantación de las prótesis mamarias rellenas de gel de silicona en procedimientos exclusivamente estéticos. El Estado Español, como algunos otros, secundó esta medida preventiva. La decisión se basaba en la necesidad de obtener mayores datos referentes a la posible relación que pudieran tener las prótesis rellenas de gel de silicona con algunas enfermedades autoinmunes. Posteriormente se volvió a autorizar el uso de prótesis rellenas de gel de silicona para fines reconstructivos, aunque requiriendo un permiso individualizado del Ministerio para cada paciente, y recomendando a los cirujanos no implantarlas en pacientes que hubieran tenido antecedentes de enfermedades autoinmunitarias. También se pidió a los cirujanos plásticos que comunicáramos cualquier resultado adverso al Ministerio de Sanidad, para poder realizar una evaluación continuada. En Noviembre de 1992 el Ministerio volvió a autorizar las prótesis rellenas de gel para usos estéticos y ha dejado sin efecto el permiso individualizado, pero ha establecido un protocolo preoperatorio y de seguimiento que se debe aplicar a todas las prótesis mamarias. Las prótesis rellenas de gel de silicona han sido autorizadas nuevamente para su uso en mamoplastia de aumento estética en Estados Unidos en noviembre de 2006

Este nuevo protocolo pretende, en las propias palabras del Ministerio:

  1. Ofrecer las máximas garantías de seguridad para las pacientes que se sometan a este tipo de operaciones mediante un examen previo a la misma con especial incidencia en los aspectos senológicos e inmunoreumatológicos. Estos aspectos serán valorados por el cirujano en vistas a decidir la idoneidad de la implantación. Asimismo, tras la implantación, se realizarán revisiones periódicas a las pacientes con el fin de detectar, con la mayor rapidez posible, cualquier efecto adverso que pueda ser atribuido a las prótesis.
  2. Garantizar que la paciente reciba toda la información acerca de las posibles complicaciones que se pueden derivar de la utilización de prótesis mamarias, y que conociéndolas, otorgue su consentimiento libremente para ser sometida a la intervención.
  3. Garantizar la calidad de las prótesis mamarias que vayan a ser utilizadas. Para ello, sólo podrán comercializarse e implantarse prótesis mamarias que se hallen en una de las situaciones legales siguientes:
    • –Autorización sanitaria concedida por la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios en vigor hasta el 14 de junio de 1998.
    • –Marcado CE otorgado según la directiva 93/42/CEE de Productos Sanitarios y que cumplan con los requisitos recogidos en el Real Decreto 414/1996 sobre productos sanitarios.

El protocolo compromete a cirujano y paciente a lo siguiente:

EL CIRUJANO PLÁSTICO DEBE:

  1. Realizar una historia clínica encaminada a detectar problemas mamarios, inmunológicos y reumatológicos. Para ello se ha elaborado un cuestionario específico.
  2. Practicar una exploración mamaria. En pacientes de 40 años o más, si no se han realizado los controles preceptivos con su ginecólogo o si la historia o la exploración lo requirieran, podría estar indicada una mamografía, que serviría como base para futuras evaluaciones.
  3. Entregar a cada paciente una información adecuada sobre la intervención a la que se va a someter, mencionando en ella las posibles complicaciones. Asimismo, entregará a la paciente una hoja de consentimiento informado para aumento de mama en la que la paciente reconoce haber recibido la información y se compromete a seguir las pautas de seguimiento una vez operada.
  4. Utilizar sólo aquellas prótesis que hayan sido sometidas y superado los controles de la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios. La comercialización y utilización de prótesis no autorizadas está prohibida.
  5. Entregar a la paciente información sobre las prótesis que se le han implantado.
  6. Comunicar al Ministerio de Sanidad y Consumo cualquier efecto adverso que detectara, y que pudiera atribuirse a las prótesis.

LA PACIENTE DEBE:

  1. Contestar con la mayor precisión a las preguntas que se le hagan sobre sus antecedentes e historial médico y hábitos personales.
  2. Realizarse, previo a la intervención, los análisis que el cirujano o el equipo de anestesia le indiquen.
  3. Leer atentamente la información referente a la intervención que el cirujano le entregue y preguntar lo que no entienda.
  4. Firmar las hojas de consentimiento informado para intervenciones de plastia mamaria de aumento, reconociendo que ha recibido la información y comprometiéndose a realizar el seguimiento postoperatorio.
  5. Firmar la(s) hoja(s) que traerán las prótesis, en las que se consignan todas sus características. El cirujano devolverá copias de esa hoja al importador, y éste, a su vez, al Ministerio de Sanidad.
  6. Acudir a revisión con su cirujano o su ginecólogo con una periodicidad al menos anual.

Estas medidas pueden resultar incómodas, pero sin duda posibilitarán un estudio más completo de los efectos secundarios del uso de los implantes mamarios, asegurarán que se implanten prótesis de calidad contrastada y por otro lado darán lugar a un estudio comparativo de las prótesis de gel y suero salino, aportando información centralizada a nivel Ministerial, lo que permitirá sacar conclusiones válidas que repercutirán siempre en beneficio de las pacientes.

Aquí encontrará una tabla comparativa de las prótesis mamarias rellenas de gel de silicona y de suero salino.

En las prótesis rellenas de gel
, hay un paso de minúsculas cantidades de gel de silicona a través de la cubierta exterior. Se ha especulado sobre la posible influencia que pudiera tener el gel de silicona que difunda en el organismo, bien por filtración a través de la envoltura, en menor grado, o por rotura de la envoltura, en cuyo caso el contacto con el gel sería más importante. Algunos informes han relacionado esta migración de gel con síntomas como inflamación, enrojecimiento cutáneo, cansancio, tumefacción articular y fiebre. Se han descrito casos aislados en un número muy limitado de pacientes que han padecido una alteración inmunológica, que podría relacionarse con enfermedades tales como lupus eritematoso, poliarteritis nodosa, artritis reumatoide, cirrosis biliar primaria y algunos tumores. Estas son enfermedades relacionadas entre sí, de incidencia muy baja en la población general, y similarmente baja en la población portadora de prótesis de gel. Sin embargo, estos estudios no han sido concluyentes, precisamente porque esa incidencia de afección inmunológica es tan pequeña que es difícil saber si corresponde sencillamente a la que se da también espontáneamente en la población general, sin prótesis. Los estudios realizados por el Ministerio de Sanidad inglés en Febrero de 1993 y en Estados Unidos en Marzo de 2000 han llegado a la conclusión de que no se puede establecer una relación de causa-efecto entre estas enfermedades y las prótesis mamarias. El Ministerio de Sanidad y Consumo de España y también la EQUAM (The European and International Commission for Quality Assurance, Medical Technologies and Devices in Plastic Surgery) han llegado a esa misma conclusión, como manifiesta el Ministerio en su Nota Informativa de Julio de 1997. El 17 de noviembre de 2006, se volvió a autorizar el uso de prótesis rellenas de gel de silicona con fines estéticos en Estados Unidos.
Existen prótesis rellenas con gel más denso, de alta cohesividad. Permitirían producir un aumento más selectivo de zonas de la mama (por ejemplo, del polo inferior) y supuestamente serían más resistentes a la salida del gel. Como contrapartida, estas prótesis pueden requerir una incisión más amplia para su inserción y suelen colocarse en situación suprapectoral.

Las prótesis rellenas de suero salino no presentan migración de gel, pero su envoltura es de silicona vulcanizada, al igual que las de gel. Actualmente se nos recomienda realizar también en éstas un seguimiento riguroso, para ofrecer las máximas garantías y poder comparar a largo plazo la idoneidad de ambos tipos.
Discutiremos con Ud. las ventajas e inconvenientes de ambos tipos de prótesis para determinar conjuntamente la más idónea para utilizar.

En Julio de 1997, la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, publicó una Nota Informativa sobre la Implantación de Prótesis Mamarias. En ella se recalca que sólo se pueden implantar en España aquellas prótesis aprobadas por el Ministerio. Además, especifica: “De otra parte, la evolución del conocimiento científico ha venido a demostrar la inexistencia de relación epidemiológica relevante entre la implantación de prótesis mamarias de gel de silicona y aparición de unidades patológicas de naturaleza autoinmune conocidas.” Por ello, relaja los controles analíticos que se habían estado realizando desde 1992 hasta ahora, y establece que “El mantenimiento en la analítica preoperatoria de la determinación de inmunoglobulinas C3 y C4, se revela superfluo desde la perspectiva de la seguridad de las pacientes que se someten a la implantación de prótesis mamarias”. Esta nueva norma nos permitió prescindir de esos controles, que por otra parte comportaban un coste adicional significativo.

La organización EQUAM (The European and International Commission for Quality Assurance, Medical Technologies and Devices in Plastic Surgery) no indica ya, en su Declaración de Consenso del 26 de Junio de 2004, la necesidad de practicar pruebas autoinmunes en pacientes que se vayan a intervenir de mamoplastia de aumento.

Existe un informe del Parlamento de la Unión Europea respecto al uso de prótesis mamarias y en especial a las rellenas de gel de silicona. Se trata de un documento extenso con recomendaciones sobre este tema a los Estados Miembros.

La opción entre prótesis mamarias de gel de silicona o de suero salino sigue siendo motivo de debate y depende de lo que decidan la paciente y el cirujano. Sin embargo, en Estados Unidos, la FDA (Food and Drug Administration -Administración de Alimentos y Medicamentos- organismo oficial que controla el uso de todos los dispositivos médicos) continúa exigiendo (desde 1992) que en las pacientes que se operen por primera vez con prótesis mamarias se utilicen solamente implantes rellenos de suero salino. Se exceptúan de ésto la reconstrucción mamaria tras mastectomía o traumatismo, la elevación mamaria combinada con aumento en pacientes con descenso mamario y pérdida de volumen tras embarazos y las anomalías congénitas que produzcan asimetría mamaria.

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¿Se pueden romper las prótesis?

Todos los productos médicos están sujetos al deterioro con el tiempo. Por fatiga del material y desgaste, las prótesis pueden desarrollar un poro a través del cual se saldría el relleno. En el caso de suero, éste será absorbido con la consiguiente pérdida del volumen mamario. Este problema ha sido minimizado en las prótesis modernas, con una nueva estructura de pared de múltiples capas, resistente al desgaste. En ellas, esta complicación es más tardía. La vida media estimada en las prótesis de suero se cifra en alrededor de 15 años, pero la variabilidad individual es muy elevada. Las prótesis rellenas de gel de silicona también pueden sufrir una ruptura espontánea de su envoltura. Si no se rompe también la cápsula que la paciente ha creado alrededor de la prótesis, la rotura puede pasar inadvertida al no ser reabsorbible el gel de silicona. Además, la rotura de las prótesis puede ocurrir cuando existen heridas penetrantes, traumatismos violentos, o que pudieran fracturar costillas, perforando la envoltura. Se ha estimado que la capacidad de un cirujano plástico familiarizado con el uso de implantes mamarios para diagnosticar la ruptura de una prótesis de gel a través de la exploración física es del orden de un 30%, frente al 60% de una ecografía y al 89% de sensibilidad de una resonancia magnética. Por este motivo, las pacientes con prótesis mamarias rellenas de gel de silicona implantadas hace años deberían contemplar la conveniencia de someterse a resonancias magnéticas periódicas.
En caso de rotura de una prótesis se debe proceder al reemplazo quirúrgico de la misma: en el caso de los implantes de gel por indicación médica, y en el caso de los de suero, para restaurar el volumen perdido. Sin embargo, debe Ud. saber que -dado tiempo suficiente- cualquier prótesis terminará deteriorándose.

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¿Cuándo se sospecha la rotura de una prótesis mamaria?

Las prótesis rellenas de suero acusan rápidamente la rotura: el suero salino que se sale de la envoltura es reabsorbido por el organismo, con lo que se pierde el volumen del pecho en un período de horas o días.
En las prótesis rellenas de gel de silicona la mayor parte de las roturas suele ser silenciosa (no producir síntomas) y pasar inadvertida en aquellos casos en que la cápsula cicatricial permanece íntegra. A veces se puede detectar en estudios de diagnóstico por imagen (Ecografías mamarias, mamografías, scanners, resonancia nuclear magnética), sin haber dado ningún síntoma de sospecha.

En general, aparte de los controles periódicos, debe acudir a consulta para verificar la integridad en los siguientes casos:

  • Cuando la mama ha sufrido un fuerte traumatismo (con o sin herida).
  • Ante heridas punzantes o cortantes de la mama.
  • Cuando, como resultado de un traumatismo, se han producido fracturas costales o presiones elevadas que pudieran haber dañado la prótesis.
  • Si notara cambios significativos en la consistencia, situación o tamaño del pecho, aún sin mediar un traumatismo.

Si alguno de estos casos se diera, aunque no hubiera disminución del volumen del pecho, conviene que acuda a consulta para realizar una revisión y poder orientarla en consecuencia.

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¿Existe riesgo de cáncer?

Desde 1964-65 se han venido implantando prótesis de mama en seres humanos. No existe actualmente ninguna evidencia que permita relacionar un incremento de la incidencia de cáncer de mama con el uso de las prótesis. De hecho, después de una resección de mama por cáncer, la reconstrucción de la misma se suele hacer utilizando prótesis mamarias. Sin embargo, las prótesis mamarias tampoco “inmunizan” a las pacientes contra el cáncer de mama. El riesgo de padecerlo es estadísticamente similar al de una persona sin prótesis. El Instituto Nacional del Cáncer (USA), en una nota informativa divulgada en Septiembre de 1997, llega a la conclusión de que las pacientes portadoras de prótesis mamarias no están sujetas a una mayor incidencia de cáncer de mama que la población femenina normal.

Trastornos linfoproliferativos y linfoma anaplásico de células grandes: Cierta información aparecida en la literatura médica ha sugerido una posible asociación, sin evidencia de causalidad, entre los implantes mamarios y la muy rara aparición de un trastorno linfoproliferativo denominado linfoma anaplásico de células gigantes en la mama, la cual aparece también en pacientes sin implantes. La enfermedad es extremadamente rara (incidencia de 1:3.000.000) aunque, en las mujeres portadoras de implantes, parece ser que es un poco más frecuente (riesgo estimado del 0,1 al 0,3 de cada 100.000 mujeres portadoras de implantes al año). La mayoría de los casos registrados tuvieron un curso clínico benigno tras la retirada de la cápsula periprotésica y de los implantes, aunque, en algunos casos (los que se comportaron como un verdadero linfoma), precisaron de un tratamiento asociado, que depende del estadio clínico. Este tipo de tumor parece detectarse con mayor frecuencia en implantes mamarios de superficie texturada (rugosa).

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La presencia de prótesis mamarias, ¿dificulta posteriormente la exploración mamaria y el diagnóstico precoz de eventuales tumores?

En general, no se dificulta la palpación, a la que Ud. se habituará, permitiéndole apreciar variaciones de textura y consistencia, ya que la glándula mamaria queda situada superficial a la prótesis. Es posible palpar la glándula mamaria sobre la resistencia que ofrece la prótesis y en las mamografías puede verse el implante y apreciarse las alteraciones glandulares que existan. Sin embargo, la nitidez radiológica es inferior a la de una mama sin intervenir, retrasando o entorpeciendo la detección precoz de tumores. En general, las prótesis rellenas de gel son menos transparentes a los rayos X que las rellenas de suero. Debe Ud. advertir a su radiólogo que es portadora de prótesis mamarias y el tipo que se ha utilizado, para que él pueda calibrar la exposición y adoptar una técnica adecuada para una óptima visualización. La fuerte compresión mamaria necesaria para una mamografía podría contribuir a la rotura de una prótesis. Por otro lado, la experiencia ha demostrado que las mujeres que llevan prótesis tienden a estar más pendientes de su pecho que las que no han sido intervenidas. Esto sería un factor a favor de la detección precoz de anormalidades en las pacientes intervenidas.

Ecografías del corazón (ecocardiografías): Si Ud. en el futuro precisa una ecocardiografía, las prótesis mamarias pueden alejar el terminal ecográfico de la zona cardíaca, reduciendo la sensibilidad del procedimiento. Si necesita hacerse una ecocardiografía, informe a su ecografista de que es portadora de prótesis mamarias.

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¿Qué cuidados hay que tener en el postoperatorio?

El tratamiento postoperatorio es muy importante. Se recomienda habitualmente una movilización precoz de la zona mediante masajes que se dará Ud. misma.Pecho La cápsula que forma el organismo ya inicia su formación hacia el tercer día postoperatorio. La movilización precoz debe debe realizarse como se le indique con el fin de que la cavidad y la cápsula se formen más amplias que la prótesis misma. Aún cuando se produjera una retracción posterior, ésta será menos evidente que si ocurre en una cápsula muy ajustada. En algunos casos no se recomienda realizar estos masajes. Le daremos las instrucciones específicas que Ud. necesite.

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Cómo se manifiesta una retracción capsular y con qué frecuencia se produce

La retracción capsular se manifiesta esencialmente por un aumento de la firmeza de la mama, de grado variable, que puede afectar uno o ambos lados. La prótesis se puede hacer entonces palpable. En su grado máximo, hace que el contorno del implante sea incluso apreciable externamente, produciendo una evidente deformidad. Al producirse una mayor fijación a los tejidos circundantes, cuando la paciente se acuesta, la mama no cae hacia los lados como en un pecho normal, sino que tiende a quedar proyectada hacia adelante. Las estadísticas en cuanto a la retracción capsular son muy variables, pero suelen situarse entre el 2% y el 8% para la colocación retropectoral con las prótesis de suero salino actuales. (La incidencia es ligeramente mayor con prótesis rellenas de gel de silicona). La colocación suprapectoral -o submamaria- tiene una incidencia de retracción capsular de aproximadamente el doble. La necesidad de reintervenir debido a esta condición es, sin embargo, baja.

En resumen, el criterio que se sigue en la actualidad para minimizar el riesgo de retracción capsular y procurar un óptimo resultado, es el siguiente:

  1. Utilización de prótesis modernas, de alta tecnología que pueden ser:
    • a) De suero salino, de baja permeabilidad y múltiple capa de envoltura. Algunos modelos tienen envolturas de silicona especialmente resistente a la abrasión, para minimizar la formación de poros y el posible deshinchado. Las prótesis de suero tienen la ventaja de que pueden corregir pequeñas asimetrías, ya que es factible inyectar cantidades de suero moderadamente diferentes en cada mama durante la cirugía.
    • b) De gel de silicona con cubierta de múltiple capa (multilaminar) y de baja permeabilidad. Pueden ser de envoltura lisa o rugosa (“texturada”). Este tipo de envoltura aumentaría la superficie de la cápsula, reduciendo el índice de retracción. Este extremo aún no se ha demostrado completamente. Además, existen algunos trabajos que relacionan las prótesis de superficie rugosa con una mayor presencia de partículas de silicona en la cápsula que el organismo forma alrededor del implante. El coste de estas prótesis es algo mayor que las de envoltura lisa.

    En España sólo se permite implantar legalmente aquellas prótesis de mama rellenas de suero o de gel de silicona que hayan superado los controles de la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios. Sólo las marcas más prestigiosas han superado estos requisitos. El precio de estas prótesis es superior al de marcas de inferior calidad, lo que repercute en el coste total de la intervención. Sin embargo, nunca es sensato ahorrar dinero en un producto que se va a llevar dentro del organismo durante años. Las prótesis autorizadas incluyen, desde diciembre de 1992, una hoja múltiple que debe ser firmada por la paciente y en la que consta el tipo, marca, modelo y forma de implantación de las prótesis mamarias a emplear en su caso).

  2. Utilizamos con mayor frecuencia la colocación retropectoral, aunque practicamos alguna vez la submamaria en casos seleccionados, en pacientes que hacen ejercicio físico, cuando hay suficiente tejido de cubierta y buena tensión cutánea.
  3. Cuando hay un ligero descenso de la areola y pezón, se puede sustituir la vía periareolar inferior por una introducción a través del límite superior de la areola. Esto permite elevar al mismo tiempo la areola y el pezón quitando un poco de piel por encima de la areola. En pacientes con asimetría o con una mama ligeramente caída la incisión puede ser totalmente circular, quitando un círculo de piel alrededor de la areola. Si ésta fuera a su vez muy grande, permite al mismo tiempo reducirla hasta un tamaño más adecuado.
  4. Con el propósito de reducir al máximo los acúmulos de sangre en la cavidad de la prótesis se suelen utilizar drenajes finos de aspiración durante las primeras 24-72 horas. En el postoperatorio inmediato se aplica un vendaje compresivo o directamente un sujetador apropiado.
  5. Cuando se le indique, deberá comenzar una compresión de la mama y movilización de las prótesis tres o cuatro veces al día y unas 25 veces en cada lado, con la finalidad de que se forme una cápsula amplia. Este masaje deberá continuar durante varios meses.
  6. Los puntos alrededor de la areola se dan de forma intradérmica para evitar dejar marcas de sutura. Se retiran hacia la segunda semana del postoperatorio.

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¿Hay contraindicaciones para un aumento de mama?

Si, las hay. Por supuesto, ninguna intervención de carácter estético está justificada en pacientes que no reúnan las condiciones físicas mínimas de seguridad para someterse a ella con el mínimo riesgo. Cualquier enfermedad importante preexistente debe ser tratada antes de la intervención.

Las pacientes que hayan padecido enfermedades del sistema inmunitario (Lupus eritematoso, artritis reumatoide, poliarteritis, síndrome de Sjögren, cirrosis biliar primaria, etc.) o tengan antecedentes familiares de estas enfermedades deben advertirlo previo a la intervención. Los datos actualmente disponibles sobre los efectos secundarios de los implantes mamarios rellenos de gel parecen descartar que puedan favorecer o exacerbar este tipo de enfermedades. No se ha relacionado este problema con las prótesis de suero salino. Sin embargo, los estudios al respecto continúan en la actualidad.

Un amplio estudio realizado bajo condiciones muy estrictas en Estados Unidos y publicado en el prestigioso “New England Journal of Medicine” en Marzo de 2000 establece que:… “No existe evidencia de que haya relación entre las prótesis mamarias en general, ni de las rellenas de gel de silicona en particular, con ninguna enfermedad particular del tejido conectivo, con todas ellas combinadas o con otras enfermedades autoinmunes o reumáticas”. (N Engl J Med 2000;342:781-90).

Existen también contraindicaciones de tipo técnico: No se debe realizar un aumento simple de mama, es decir, sin resección de piel, cuando se trate de mamas caídas y flácidas cuya areola haya descendido a la altura del surco submamario. El resultado sería antiestético ya que la mama tendría un doble perfil, superior por la prótesis e inferior por la mama descendida. Si éste fuera su caso, se le propondría una combinación con mastopexia (plastia mamaria para situar la areola y pezón en situación adecuada).

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¿Qué anestesia se emplea?

La intervención habitualmente se realiza bajo anestesia general controlada. Durante toda la intervención se encontrará Ud. bajo el cuidado de un anestesiólogo que vigilará su estado general, su respiración, su actividad cardíaca, saturación de oxígeno y tensión arterial por monitorización. La intervención dura aproximadamente hora y media, pero Ud. permanecerá algo más de tiempo en el quirófano, el preciso para los preparativos previos y para el vendaje final.
No solemos utilizar anestesia local debido a lo amplio del área que habría que infiltrar y a la cantidad de anestésico local que ello requeriría. En especial en la colocación retropectoral la dosis de anestésico local estaría cercana a las dosis tóxicas. Sin embargo, sería posible realizar esta intervención bajo anestesia local en algunas pacientes muy seleccionadas y siempre bajo vigilancia de un anestesiólogo.

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¿Cuáles son las molestias postoperatorias?

Las pacientes suelen referir una sensación de tensión a nivel de la región mamaria. Si fuera Ud. una paciente con mayor sensibilidad al dolor, se le administrarían los medicamentos necesarios para calmarlo. Los masajes son algo dolorosos durante los primeros días pero esto va cediendo para desaparecer a las pocas semanas. Es normal que se produzca cierto edema (hinchazón) a nivel de la región operada, y cambios de coloración de la piel (cardenales), producidos por la infiltración de sangre cercana a la piel. Suelen desaparecer en unas dos a tres semanas. El pecho recién operado se verá al principio más alto y mayor de lo que será en el futuro.
A partir del tercer a quinto día ya podría reanudar una actividad más normal, salvo ejercicios intensos. Puede incluso dormir boca abajo a partir de los veinte días. Sin embargo, no debe mojarse la zona de la incisión hasta que no se le hayan retirado los puntos. Por ello, debe proteger esta zona del agua al bañarse o ducharse.

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Si fuera una de esas pacientes en que se produce una retracción de la cápsula con endurecimiento de la prótesis, ¿qué importancia reviste y qué se puede hacer?

Esta complicación es de importancia fundamentalmente estética, sin que habitualmente revista repercusiones de índole médica. Por tanto, la consecuencia habitual es el detrimento del aspecto estético, al hacer que las prótesis sean palpables y que al acostarse no caiga el pecho normalmente hacia los lados de un modo natural. El problema, si aparece, puede tener solución. Si se detecta en las primeras semanas después de la intervención, puede ser a veces corregido mediante una compresión manual externa de la prótesis, (“Capsulotomía incruenta”) con lo cual se lograría que se expanda la cápsula ampliando la cavidad y dando mayor grado de movilidad al implante. Esto puede producir una mejoría instantánea y dramática -cuando funciona-. Sin embargo, ya que involucra una compresión muy intensa de la prótesis, pudiera en algunos casos ocasionar su ruptura. Si ello ocurriera, habría que intervenir quirúrgicamente para sustituirla. Con frecuencia vuelve a formarse una nueva cápsula retráctil que obligue a repetir el procedimiento o a plantearse la conveniencia de un tratamiento quirúrgico. Éste consistiría en una capsulotomía quirúrgica (resección parcial o total de la cápsula formada), en general a través de la misma incisión. Generalmente se puede reinsertar la misma prótesis, pero en ocasiones puede ser aconsejable reemplazarla por una nueva. El propósito es conseguir nuevamente que la prótesis se halle en una cavidad sin tensión con la esperanza de que la nueva cápsula se forme sin tendencia a la retracción. Es pues esencial una movilización precoz y frecuente de la prótesis y su compresión manual por la propia paciente para que la cavidad se mantenga suficientemente amplia. En la mayoría de las pacientes suele ocurrir así y solucionarse con ello el problema. Si aún así se repitiera, habría que plantearse la conveniencia de retirar las prótesis.

Resumiendo, la retracción capsular es una complicación que se produce con una frecuencia calculadamente pequeña pero sin duda significativa, y cuya aparición en gran parte no está bajo control del cirujano ni de la paciente. Por lo tanto, nunca se puede garantizar que ello no ocurra y esta posibilidad debe ser asumida como un riesgo inherente de la intervención.

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¿Qué seguimiento postoperatorio deberé practicar?

La normativa del Ministerio de Sanidad y Consumo emitida en noviembre de 1992 pretende ofrecer las máximas garantías de seguridad a las pacientes que se sometan a este tipo de operaciones.
Aparte de las determinaciones analíticas previas a la intervención y cualquier estudio adicional que se estime conveniente llevar a cabo, a lo largo del postoperatorio deberemos explorarla anualmente o con mayor frecuencia si existiese alguna indicación médica o Ud. detectase alguna anomalía en la autoexploración mamaria.

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En caso de quedar embarazada, ¿puedo dar el pecho?

Al estar la prótesis debajo de la glándula, o incluso más alejada, debajo del músculo pectoral, no hay inconveniente en llevar a cabo una lactancia normal. Sin embargo, la cirugía secciona algunos conductos galactóforos y puede haber una merma en la producción de leche. Por supuesto, deben extremarse todas las normas usuales de higiene del pezón y areola para evitar grietas y una posible mastitis. Si ocurriera, debe acudir a su ginecólogo o médico indicándole que lleva una prótesis para que proceda al tratamiento oportuno. De no ser así, cabría la posibilidad de que la mastitis progresara en profundidad, pudiendo, en raros casos, llegar hasta la prótesis. Si una prótesis se infecta, es preciso retirarla.

Desde el punto de vista estético, debe recordar que la lactancia conlleva un aumento -a veces considerable- del tamaño del pecho. Este aumento se sumará al que le haya aportado la intervención. Debe Ud. cuidar de mantener elástica e hidratada la piel de las mamas, ya que el riesgo de que el pecho caiga una vez finalizada la lactancia y cuando se reduzca la glándula mamaria, es igual al de cualquier mujer que tenga un volumen mamario similar al que Ud. tendrá una vez operada.

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¿Cómo valoran las pacientes el resultado?

La gran mayoría de las pacientes valoran la intervención positivamente y la volverían a repetir. Incluso aquellas en que se ha producido una retracción capsular que ha exigido una reintervención suelen preferir asumir el riesgo de una nueva retracción capsular antes que prescindir de las prótesis y perder el volumen mamario. Se realizan anualmente miles de plastias mamarias de aumento con un mínimo de complicaciones. A pesar de ello, las complicaciones son posibles: Ud. debe conocer y asumir las limitaciones y los riesgos potenciales de la cirugía y las complicaciones asociadas con la cirugía plástica de aumento mamario.

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¿Dónde puedo obtener más información?

Internet es una de las mayores fuentes de información en la actualidad. Lo difícil es distinguir qué información es correcta y adecuada, y conseguir distinguir información imparcial, completa y veraz, de la propaganda. Uno de los mejores sitios que ofrecen información extensa en Español sobre todo tipo de procedimientos de Cirugía Plástica es la página web de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

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Garantía:

No es posible ofrecer una garantía sobre el resultado de una intervención quirúrgica, excepto en que pondremos todo nuestro esfuerzo y conocimientos en conseguir el mejor resultado. Ningún procedimiento quirúrgico tiene éxito en el 100% de los casos. Las reacciones de cada paciente a la cirugía y su forma de cicatrizar son diferentes. La capacidad del cirujano se puede juzgar por su titulación, sus años de experiencia, su afiliación a Sociedades Profesionales reconocidas, la incidencia de complicaciones y la satisfacción de sus pacientes.

En caso de que esta información no hubiera contestado todas sus preguntas, no dude en consultar lo que crea necesario. El propósito de este documento es ayudarle para tomar su decisión con un conocimiento adecuado de las ventajas, posibilidades y posibles inconvenientes y riesgos de esta técnica. Cualquier consejo o comentario que se le haga a Ud. personalmente tiene siempre prioridad sobre lo que aquí se especifica, ya que este texto está redactado de modo general.

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